Cuidándote

Me gusta abrazarte, hacerte cariño, darte besos.

Claro que cuando te digo “te quiero” se me hace un nudo en la garganta. Tal vez por eso no te lo digo tan seguido como quisiera y como lo mereces. Torpemente lo intento, pero cuando te miro para decírtelo el nudo se aprieta aún más y sólo termino abrazándote fuerte. Tal vez es que no hay palabras…

Hoy en la mañana te miraba. Me fijé en tus chalitas de levantar. En tu forma de caminar. En como tu cuerpo está un poco más viejo (sólo un poco). Mientras te miraba fui testigo de tu dedicación y de tu inagotable paciencia. Me fijé en cómo tratas a mi padre, amando y en esa maravillosa forma de querer a mi hermana. Miro tu cara, veo tus arrugas más marcadas y pienso en cuántos de esos pliegues serán por mi causa, o por mis hermanos, o por mi padre, cuántos por sueños interrumpidos, cuántos por tanta renuncia. Miro tu carita y me pregunto cómo ese rostro que ha pasado por tanto, aún refleja esa ternura monumental e infinita y esa dulzura tan profunda. Miro tus ojos, llenos de amor y se me remece el alma. Y busco, pero no hay palabras…

Hoy en la mañana mientras me duchaba moviste la estufa desde el pasillo hacia mi dormitorio, para cuando saliera estuviera calientita. Mientras caí­a el agua me preguntaba en cómo no se agota esa preocupación, esa entrega de tu propio tiempo, interminable e incondicional. Intenté comprender de dónde sale esa tremenda cantidad de amor y… lloré. Lloré de impotencia y culpa. También lloré de alegría y agradecimiento. Lloré por mí y por ti. Lloré por lo injusta que es la vida al hacernos entender tan tarde las cosas más importantes. Por lo inútil que es nuestro lenguaje al no tener palabras suficientes. Porque busco y no encuentro palabras…

Te diré millones de veces que te quiero. Te daré millones de veces las gracias. Pero no hay palabras. No las hay.

Contigo volé alrededor de la luna y mucho más lejos. Y para mí lo más hermoso era amanecer junto a tus ojos iluminando el mundo…

A veces alguien espontáneamente logra mezclar y producir algunos elixires que nos acercan un poco a la comprensión de los amores. Y esta canción es uno de esos elixires. Es para tí…

Cuidándote

Bebe

Despacito cuando tu dormí­as
ella te hablaba, te preguntaba, te protegí­a

Ella prometió darte todo
pero sólo pudo darte lo que tuvo
Y para ti lo más hermoso
era amanecer junto a sus ojos
iluminando el mundo

Pero los pájaros no pueden ser enjaulados
porque ellos son del cielo, ellos son del aire
y su amor es demasiado grande para coartarlo

Volaste alrededor de la luna con ella
le pediste que nunca se fuera
y ella respondió:
mi amor siempre estará… cuidándote

Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser
que así tenía que ser

Ella prometió darte todo
pero sólo pudo darte lo que tuvo
Y para ti lo más hermoso
era amanecer junto a sus ojos
iluminando el mundo

Pero los pájaros no pueden ser enjaulados
porque ellos son del cielo, ellos son del aire
y su amor es demasiado grande para coartarlo

Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser

Y la dejaste volar
y sus ojos lloraron hasta doler
pero solo ella sabía
que así tenía que ser

Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser
que así tenía que ser

Hoy leí que las mamás nos dan la vida, el regalo más importante de todos y tiene razón, pero no es mi vida la que me regalaste… es la tuya. Gracias. ¡Te amo mamá!

2 comments On Cuidándote

  • Oye, hermanito, que lindo, bello…..hiciste llorar a la mamita…… le corrieron sus lagrimitas……bueno…eso no más poh….. y date vuelta por mi blog de vez en cuando, me hacen falta tus post….

  • Te lei…y fue imposible no emocionarme….
    amo leerte… ya estrañaba tus aportes….
    Y e doy las grax por lo q pusiste.. como madre y como hija…
    ando profunda jejeje
    Besos Bongi

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