Influenza

Influenza

Son las 2 de la mañana del sábado, no puedo dormir. Durante todo el día he sentido dolores en la base de la espalda y en toda mi musculatura. Me siento mareado y un dolor de cabeza no me deja tranquilo a pesar de los más de 1000 miligramos de acido acetilsalicílico que puse en mi torrente sanguíneo para espantarlo. Tengo espasmos cada vez más fuertes, las sacudidas remecen todo mi cuerpo. Me tomo la temperatura y el termómetro no miente: 39°C. De pronto tengo un ataque de tos y mi cerebro parece salirse por los ojos. Las lágrimas lo nublan todo y me inducen a creer que nada de esto está sucediendo. Pero la realidad siempre se hace sentir y de a poco los sentidos recobran un estado más natural. Con desgano enciendo el computador y reservo una hora para el día siguiente en la clínica.

Son las 11 de la mañana y no he pegado un ojo en toda la noche. Me levanto, entro a la ducha tiritando fuertemente. El agua está muy caliente y aun así no es capaz de detener las convulsiones. Me visto con dificultad y salgo en busca de un taxi que me lleve a la clínica. Llego. Cuando entro el calor interior me sofoca. Me registro y espero. A los minutos me llaman por el altavoz y me recibe un doctor muy afable y de abultado vientre. Me examina y diagnostica algo con muchas sílabas como para recordarlo. Me receta algunos analgésicos, un jarabe para la tos y un antibiótico aludiendo a la infección. Me despido, salgo de la clínica, paso a la farmacia a comprar los medicamentos y regreso a mi casa. Tomo la primera dosis de pastillas y jarabe, como algo y me acuesto.

Son las 2 de la mañana del domingo, no puedo dormir. Los dolores siguen. El mareo y el dolor de cabeza también. Los espasmos no cesan y la temperatura sigue marcando 39°C. De pronto tengo un ataque de tos y mi cerebro parece salirse por los ojos. Las lágrimas lo nublan todo y me inducen a creer que nada de esto está sucediendo. Una vez más. Pero la realidad siempre se hace sentir y de a poco los sentidos recobran un estado más natural. Las horas pasan y mi cerebro cansado cae en un estado de dolorosa inconsciencia. Son las 6 de la mañana.

Me despierto a las 7 y media. Las imágenes de mis perturbados sueños se desvanecen rápidamente en la nebulosa del olvido. Me levanto al baño y apenas me descubro los temblores comienzan nuevamente. La mañana pasa lentamente y la tarde es aún peor. A eso de las seis de la tarde me tomo nuevamente la temperatura. El termómetro marca 40°C. No aguanto más. Los medicamentos no están cumpliendo su objetivo. Me decido y parto a la clínica nuevamente, esta vez a Urgencias.

La espera es larga. Y el calor alto, aunque no estoy seguro si es mi calor o el de la sala de espera. La cantidad de gente es impresionante, a simple vista se nota quienes son los enfermos y quienes los acompañantes. No recuerdo cuantas ideas pasaron por mi cabeza, en algún momento siento que me desvanezco. Mi nombre se escucha desde lejos, acercándose. Escucho mi nombre nuevamente esta vez más cerca. Estoy despierto.

Entro por un pasillo y una mujer me hace pasar a un box. Me acuesto en una camilla. La mujer me toma la presión, la temperatura y me pregunta de todo. Me deja solo, pasan los minutos lentamente y aparece un doctor, se hace el simpático, pero no le creo. Me examina y me dice que me tomarán unos exámenes para averiguar que tengo, que estoy deshidratado y que necesito suero. Se va y luego de otro momento eterno aparece una señorita tan hermosa que por un momento pienso que estoy en el cielo ya muerto y lejos de todos mis padecimientos. Lamentablemente sigo en la camilla y ella no es un ángel. Por el contrario, cual Satanás viene a clavarme una aguja en el brazo por donde luego entrará el hidratante suero. Nuevamente quedo solo, durante otro interminable momento. Cuando ya casi estoy entregado a mis sueños se abre la puerta y aparece un tipo medio fanfarrón. Es el kinesiólogo que viene a sacarme unas muestras para realizar los exámenes. Habla hasta por los codos, mi dolor de cabeza parece no importarle. Al fin como si no bastara todo lo mal que me siento me pide que ladée mi cabeza y apoyando su antebrazo sobre mi cara procede a introducirme sendos tubos por la nariz. La sensación es horrible. La picazón no se aguanta. Las arcadas me hacen lagrimear descontroladamente y los ojos se me hinchan aún más, si es que es eso posible. De pronto todo termina y tan rápido como su hablar, el fantoche kinesiólogo desaparece y quedo nuevamente solo, con un millón de preguntas y sólo con una larga espera como compañera.

No sé cuanto rato pasó, pero poco no fue. Por fin aparece el médico con una receta en la mano, una licencia médica por 6 días y un diagnóstico: influenza.

¡Cagamos!

Aquí les dejo un tema.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Influencia

Chalry García

Puedo ver y decir, puedo ver y decir y sentir:
algo ha cambiado, para mí no es extraño
Yo no voy a correr, yo no voy a correr ni a escapar
de mi destino, yo no pienso en peligro

Si fue hecho para mí lo tengo que saber
pero es muy difícil ver, si algo controla mi ser

En el fondo de mí, en el fondo de mí veo temor
y veo sospechas, con mi fascinación nueva
Yo no sé bien qué es, yo no sé bien qué es, vos dirás:
son intuiciones, verdaderas alertas

Debo confiar en mí, lo tengo que saber
pero es muy difícil ver, si algo controla mi ser
Puedo ver y decir y sentir mi mente dormir
bajo tu influencia

Una parte de mi, una parte de mi dice: stop!
fuiste muy lejos, no puedo contenerlo
Trato de resistir, trato de resistir
y al final no es un problema, que placer esta pena

Si yo fuera otro ser no lo podría entender
pero es tan difícil ver, si algo controla mi ser
Puedo ver y sentir y decir: mi vida dormir,
sera por tu influencia,
esta extraña influencia!

Y este es un video del lugar… en fin…

1 comentario

  1. jajaja….miles de virus y bacterias…yo tb toy chata de ser tan pollo..pero en fin….es lo q hay!

    oye cachaste eso de q BJ tocaría en Colombia, Mexico y venezuela y nada menos q con Fito Páez????? onda “me guta tar al ladou del caminou” jajajaja….suena rara la mezcla!….

    espero q nos veamos en la semana!..
    Un bso, te quiero!

Deja un comentario