Punto final

Punto final

Hoy se me terminó de romper el corazón.

Pinchando por aquí y por allá llegué a un lugar donde no debí haber llegado y leí lo que no debí haber leído. No entiendo, no entiendo, no entiendo…!!!

No entiendo cómo las confianzas se destruyen y los juicios se emiten sin siquiera dar derecho a una defensa. No entiendo cómo alguien puede ser tan vil para engañar de tal forma, para robar mi propio nombre y deshonrarme de una manera tan miserable y así conseguir un poco de atención, que de otra forma no conseguiría. No entiendo cómo lo que alguna vez estuvo lleno de pureza y amor se ve descompuesto por malas personas, retorcidas, podridas y sin ningún escrúpulo… No entiendo cómo puede haber personas tan malas.

No desconozco mis errores. Sé que he cometido muchos. ¡Pero nunca estos que se me imputan ahora!

Si creyera en Dios, le pediría que me despierte de esta pesadilla, y que me devuelva un poco de esa esperanza que tanta falta me ha hecho.

La separación era necesaria, y la decisión de hacerlo ha sido la más difícil que me ha tocado tomar en mi vida. No fue por falta de amor, aunque eso fue lo que pensaste. Fue por todo lo contrario… Me había convertido en un freno cuando necesitabas acelerar, en un obstáculo que no te dejaba avanzar. Todo lo que hice (tal vez muy torpe y poco elegantemente), lo hice pensando en que tal vez mi espera terminaría algún día, de verdad que sí. Lo aposté todo pensando que por fin mis deseos se cumplirían, que mi tristeza y soledad acabarían y que esa gran aventura que partió hace un año y medio tendría por fin un final feliz. Sin embargo veo cómo aparecen chacales disfrazados de oveja, irresponsables y malditos, ofreciendo su “tontera” y su “desinteresado” consuelo y soy testigo de cómo los caminos se desvían, retuercen y se alejan cada vez más y los destinos se hacen aun más inciertos e inalcanzables…

Así, con el corazón en la mano… definitivamente roto… me retiro con la certeza de haber perdido la apuesta… por última vez…

Sayonara.

Deja un comentario